La vejiga neurógena

    

Vejiga neurógena

Entendemos por vejiga neurógena, toda alteración de la micción de origen neurológico, por tanto es necesario que haya un diagnóstico de una alteración neurológica y también saber que ante una alteración miccional sin causa que la justifique, es necesario descartar un proceso neurológico.          

¿En qué fase se encuentra su estudio?                

A pesar de que la vejiga neurógena sea una de las alteraciones urológicas más frecuentes e importantes, su estudio ha tenido un gran impulso sólo en las últimas décadas, gracias a los avances en el conocimiento de la neurofisiología de la micción, la eficacia de la uro-farmacología y la mejora y generalización de los estudios urodinámicos.                

¿Quiénes forman parte de este colectivo?                

Hasta hace pocos años se ha asociado el concepto de vejiga neurógena al de lesión medular, lo cual es un importante error, ya que otras muchas personas que padecen enfermedades neurológicas, tales como esclerosis múltiple, enfermedad de Parkinson, accidentes cerebro-vasculares, etc., presentan síntomas de disfunción miccional neurológica, muchas veces invalidantes, que forman parte de este colectivo.                

¿Qué problemas se plantean?                

No es raro que todavía muchas personas afectas de estas patologías no demanden asistencia especializada, al desconocer que sus problemas miccionales pueden tener un manejo satisfactorio y que además, el control periódico  es necesario para prevenir serias complicaciones.                

Los médicos de Atención Primaria pueden no ser conscientes de la problemática médica, personal, familiar y social de muchos de estos pacientes, y de los recursos (conocimientos, acceso al Hospital…) que tienen, para poder hacerlo mejor.                

Las medicina especializada (urólogos, enfermería hospitalaria, ….) al igual que los médicos de Atención Primaria pueden no ser conscientes de la problemática, con tantos frentes abiertos.                

¿Quién puede garantizar el mejor control de estos pacientes?                

Sólo las Unidades específicas, a ello dedicadas.                

¿Qué prueba diagnóstica es capaz de diagnosticarla?                

El diagnóstico correcto de la vejiga neurógena se consigue con la Urodinamia, exploración funcional que nos informa de las características de la vejiga, de su capacidad de almacenar la orina sin altas presiones, de la capacidad del esfínter para retener la orina en la fase de llenado, y su relajación coordinada en el momento del vaciado vesical, evitando crear residuos importantes en la vejiga.                

¿Qué otras pruebas pueden ser necesarias?                

Es necesario realizar también de forma periódica, pruebas de imagen como Ecografías, TAC, Cistouretrografías y analíticas, tanto de orina como de función renal, para detectar las posibles y severas complicaciones que pueden acontecer en estos pacientes.                

En algunas ocasiones, es conveniente realizar pruebas más complejas, como los Estudios Neurofisiológicos, cuyo objetivo es poder etiquetar de neurológica una alteración miccional de causa incierta. Otro estudio complejo y que en ocasiones se realiza es la Videourodinamia, que consiste en realizar al mismo tiempo la urodinámica convencional con radiología. No es frecuente su uso, pero en ocasiones nos puede informar de alteraciones miccionales complejas.                

¿Qué hecho es importante detectar por el paciente y por los cuidadores?                

Es importante detectar la disreglexia autonómica, un cuadro caracterizado por una hipertensión súbita, grave, y que puede tener consecuencias muy graves si no se identifica y trata adecuadamente. Se produce en lesiones medulares altas, y el desencadenante mas común es la distensión vesical.                

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